Tips de limpieza del Acero Inoxidable

Acero para la construcción

El acero inoxidable es un material que posee una excelente resistencia a la corrosión y oxidación, lo que le permite ser capaz de estar expuesto y soportar temperaturas extremas. Su limpieza es fácil, pero hay que hacerlo de manera adecuada para que ésta dure. 

¿Cómo limpiar el acero inoxidable en casa?

El acero inoxidable se utiliza mucho en el hogar, pero especialmente en la cocina. Fregaderos, lavadoras y otros electrodomésticos suelen tener un elegante acabado frontal de acero inoxidable en sus versiones más modernas y actualizadas. 

Para limpiar acero inoxidable en electrodomésticos, cubiertas, superficies y fregaderos, sobre todo las marcas de dedos, bastará con pasar un paño de microfibra ligeramente húmedo, o una esponja con un poco de jabón líquido de lavavajillas.

Asador de acero inoxidable

Hay productos para limpiar acero inoxidable que funcionan muy bien para limpiar elementos que se pueden ensuciar con más facilidad, como los fregaderos. Los limpiadores en gel de textura cremosa son muy efectivos, utilizándolos con un estropajo suave para que el acero no se desgaste. Para mantenerlo, bastará con pasar un paño húmedo a diario, con algo de jabón líquido para lavar los platos. Lo más difícil puede ser limpiar los fondos de sartenes y ollas. En este caso, no frotes porque no saldrá y puedes rayar el acero inoxidable.

Llena el recipiente con un poco de agua, lo más caliente posible, y añade jabón de lavavajillas, deja actuar unos 20 minutos o media hora, escurre, y los restos saldrán con facilidad. También puedes dejar en remojo con agua caliente y amoniaco para después, realizar la limpieza normalmente.

Para las manchas de cal, que suelen ser muy frecuentes en zonas geográficas en las que el agua es dura, hay limpiadores de acero inoxidable que son específicos para quitar manchas de cal, y que se venden en cualquier supermercado. El vinagre diluido en un poco de agua también es muy efectivo, aplicando un chorro y después pasando un paño húmedo. 

¿Cómo limpiar el acero inoxidable en productos relacionados con la construcción, decoración o industria?

Se debe lavar el acero inoxidable con agua y jabón. Las sales del jabón no tienen efecto alguno sobre la microestructura del material, siempre y cuando se limpie y enjuague adecuadamente las superficies.

La limpieza con otros productos, de carácter más abrasivo, pueden dañar la superficie provocando que sea más propensa a la corrosión.

Agua con cloruro pueden iniciar picaduras si se dejan actuar por debajo de partículas de suciedad. Un secado oportuno elimina estos depósitos. Agua con carbonato cálcico (bicarbonato de calcio casero) dejará surcos y manchas blancas sobre la superficie. 

Cuando hay puntos y/o manchas de oxidación sobre el producto acabado de inoxidable se tiene que:

  • Pasar una tela esmeril (no contaminada de hierro ni otro contaminante) sería realizar una limpieza mecánica.
  • Limpiar con una disolución de ácido nítrico sería realizar una limpieza (decapado) química.
  • La conveniencia de utilizar una u otra depende de la extensión y la profundidad de la oxidación.
  • A las manchas externas resulta más práctico aplicarle la limpieza química. A los puntos profundos será necesario aplicarles previamente una limpieza mecánica.

Para las manchas de cal, que suelen ser muy frecuentes en zonas geográficas en las que el agua es dura, hay limpiadores de acero inoxidable que son específicos para quitar manchas de cal y que se venden en cualquier supermercado. El vinagre diluido en un poco de agua también es muy efectivo, aplicando un chorro y después pasando un paño húmedo. 

Acero inoxidable

También depende de la calidad superficial que ya tenemos en la pieza de acero inoxidable. Un esmerilado puede estropear su aspecto. En este caso es aconsejable insistir en la limpieza química.

Hemos de recordar que la disolución de ácido nítrico es pasivante, que a veces se utiliza como decapante suave para manchas de óxido. Cuando dichas manchas persisten y no nos convenga utilizar el decapado mecánico debemos utilizar una disolución o pasta decapante, que suele incorporar de 2% a un 4% de ácido fluorhídrico. En este caso es necesario realizar un enjuague generoso con agua.

Si además de una profunda limpieza nos interesa que sea rápida, calentamos la pasta o la disolución hasta un máximo de 60 C. Entonces hemos de tomar dos precauciones importantes:

  • No respirar los vapores que se desprenden
  • Controlar el tiempo de actuación del decapante sobre el material. Este tiempo ha de ser justo el necesario para disolver el óxido. Una exposición más prolongada provoca el ataque químico del propio material.

¿Qué productos no deben usarse en acero inoxidable?

Hay productos que nunca deben usarse para el acero inoxidable, porque lo van a dañar. Por ejemplo, la lejía, debes tener cuidado si la utilizas en un fregadero, no la puedes dejar por mucho tiempo. Los limpiadores en polvo, los estropajos también pueden dañar y rayar las superficies. Tampoco debes utilizar limpiadores con cloro o que contienen cloruro.

El cloro es abrasivo para el acero inoxidable y hay que tener especial cuidado, puesto que muchos limpiadores tienen cloro entre sus ingredientes, por lo que es muy recomendable leer la etiqueta del fabricante antes de comprarlos.

Olla de acero inoxidable

Para alargar su vida útil, basta con seguir algunos tips bastante sencillos que harán que tus productos de acero inoxidable duren más y en las mejores condiciones. Para que el acero inoxidable quede impecable, lo mejor es la limpieza constante. Es muy importante que no se deje acumular la suciedad, ya sea grasa, polvo, cal o residuos de algún tipo, puesto que el acero inoxidable se puede corroer. Cuanto más limpies y cuides los productos de acero inoxidable estarán en mejores condiciones y durarán más tiempo.

La humedad en exceso tampoco es demasiado buena para el acero inoxidable, puesto que puede acabar dañándose. Los altos niveles de humedad provocan que el proceso de corrosión del acero inoxidable se acelere, por lo que hay que estar más pendientes de este material en lugares húmedos. Respecto a los cubiertos de acero inoxidable, lo mejor es limpiarlos siempre a mano, porque si los metes en el lavavajillas con frecuencia, las marcas de agua se pueden quedar en tus cubiertos cuando éstos se sequen, así como el vapor de agua, que puede empañarlos.

Lo mejor es lavarlos a mano y secarlos con un paño suave. Quedarán perfectos. Si tenemos en cuenta que el principal enemigo del acero inoxidable es la corrosión, el cuidado del acero inoxidable es fácil. El acero inoxidable quedará limpio y durará mucho más en perfectas condiciones. 

En Dipac, contamos con los mejores productos de acero, asegurando la seguridad y calidad en cada uno de tus proyectos. Visita nuestra página web y descubre todos nuestros productos: http://www.dipacmanta.com

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *